Elliot Fernandez
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El periodistes decideixen què és impossible

Alberto Haj-Saleh, del blog Libro de Notas (blog molt interessant, per cert) es fa ressò d’un article de Raúl Minchinela on reflexiona sobre el paper que estan jugant alguns periodistes al voltant del cas de la noia assassinada Marta del Castillo. El 17 de febrer jo mateix ja en parlava d’aquest tema al blog. Per això és fàcil d’imaginar que comparteixo les inquietuds i els temors de Minchinela quan es mostra horroritzat al descobrir de quina forma els periodistes, sobre tot els televisius, modelen la percepció de la realitat d’una forma sorprenent. Com ell mateix diu, “Los periodistas deciden qué es imposible“. Reprodueixo un fragment del seu article (llegir complet ací):

Desde hace semanas, en el informativo de telecinco, la presentadora Marta Fernández informa diariamente sobre el padre de Marta del Castillo, que ha iniciado una campaña en favor de la cadena perpetua. Yo de leyes sé poco o nada, pero tengo ciertas nociones de proporción. Y es evidente que una cosa es un simple asesinato, y otra es el horror de verdad: asesinatos masivos, violaciones en serie, organizaciones paramilitares que someten a toda una población.  Si al caso más simple le das el castigo pleno, el paso al horror, por decirlo así, sale gratis.

La cuestión es que Marta Fernández valora todo lo anterior como “el difícil camino hacia la consecución de la cadena perpetua”. Vamos, que no sólo es posible -todo lo es, menos lo que limita la ciencia- sino que además está a la vuelta de la esquina.

La seva conclusió és que els periodistes, ell parla en concret dels informatius de televisió “transmiten conscientemente la percepción de qué es y qué no es posible. Al fin y al cabo, el ciudadano medio sabe de leyes lo que yo, y tiene poca conciencia de que las leyes las forjan los ciudadanos. Fue la gente de la calle la que consiguió el voto femenino y los derechos fuera de las preferencias sexuales. El célebre lema francés de los sesenta, “seamos realistas: pidamos lo imposible” ahora no tiene el problema de los políticos y su resistencia a satisfacer los anhelos del pueblo. Ahora tiene el problema de los periodistas que, subidos en la atalaya, deciden qué es imposible y qué no, ocultan los motivos por los que realizan ese juicio, y concentran todos sus esfuerzos en asegurarse de que hay espectadores conectados en el momento en que los anuncios salen por antena. Que es el nombre largo para tener audiencia.”

A mí també em comença a preocupar el camí que està agafant aquest nou periodisme. Jo no necessito que ningú em digui el que està bé o malamen, ja som tots grandets. Jo demano dels periodistes i dels mitjans de comunicació que m’expliquin el que passa al món, res més. Després que cadascú en tregui les seves pròpies reflexions.

L'autor: Elliot Fernandez