Elliot Fernandez
*Avís de cookies: utilitzem cookies de tercers per millorar la gestió d'aquest web.

La privatització encoberta de les universitats

És el que opina Miquel Caminal, catedràtic de Teoria Política de la Universitat de Barcelona, en un article publicat en un diari espanyol. Caminal parla de la situació de la universitat sense fer esment alguna al Procés de Bolonya. És dels que pensa, com jo, que els problemes de la universitat espanyola vénen de molt enrere, sent Bolonya altre pas més cap a la catàstrofe.

Las funciones básicas de la Universidad, que son la docencia y la investigación, también han entrado en un proceso de mercantilización. Se trata de ofrecer sin más lo que pide el mercado. ¿Que el mercado no quiere historiadores?, pues se prescinde de las correspondientes enseñanzas o investigaciones. ¿Que un desproporcionado número de jóvenes estudiantes sueñan con ser empresarios?, pues se ofrecen todos los grados y masters que satisfagan esta demanda.

La paradoja mayor es que una Universidad tan mercantilizada e individualista, donde cada uno es el mejor investigador del mundo y no tiene tiempo para leer una sola línea de lo que hace su vecino, es una Universidad que ha llegado a tal nivel de burocratización, que ha conseguido ridiculizar la supuesta eficacia de la implantación de la gestión empresarial.

La Universidad concebida mercantilmente no atiende a la calidad científica, sólo le preocupa que los estudiantes consigan el título en el tiempo previsto. Una vez más el criterio cuantitativo se ha impuesto al cualitativo. No saldrán mejores profesionales devaluando los métodos de enseñanza y con expedientes académicos calificados al alza con el objetivo (fallido) de ser más competitivos en el mercado. Rafael Argullol ya denunció con brillantez esta manera de ejercer la docencia low cost en un reciente artículo publicado en esta sección (EL PAÍS, 3 de mayo).

L'autor: Elliot Fernandez